Los jugadores de cartas  Paul Cézanne

Las pinturas de Cézanne

¿Quién es Paul Cézanne?

Es imposible retrotraernos a los inicios de la pintura moderna sin hablar del importante pintor expresionista Paul Cézanne. Artista francés, profundamente marcado por Caravaggio y Velázquez, prescindió siempre de la obligación impuesta por la norma, y estampó su genialidad en la multitud de paisajes que inmortalizó con sus pinceles. Su vida estuvo marcada por la pérdida y la desgracia: su enemistad con su gran amigo Zola o la muerte de su padre fueron algunos de los eventos que condicionaron profundamente la obra del autor. La fama no le llegó sino al final de sus días. Su papel como precursor de las vanguardias ha dejado su nombre escrito para siempre en la historia. Puede afirmarse que sus obras marcaron un antes y un después en el estudio y la evolución del arte y es casi una obligación conocerlas, sobre todo para aquellas personas apasionadas por la cultura. La cultura es la razón de ser de Aularte Rutas y por esa razón hemos decidido hacer esta selección en la que encontrarás algunas de las pinturas de Cézanne más importantes.

1. Una Olympia Moderna (1873 - 1874)

Óleo pintado sobre lienzo custodiado por el museo de Orsay de París. Su importancia radica en el hecho de que es considerada una de las pinturas de Cezanne más peculiares dentro de toda su producción como pintor. De hecho, la mayoría de pinturas que llevó a cabo Cezanne a lo largo de su vida estuvieron marcadas por un tono mayoritariamente serio, mientras que 'Una Olympia Moderna' presenta un tono desenfadado, casi con toques de humor, y como muchos críticos han señalado se trata de una crítica en forma de parodia a la Olympia de Manet.

2. Bodegón con manzanas (1875 - 1877)

Es un lienzo de pequeño tamaño que encierra cierto tono irónico, pues a pesar de presentarlo como si se tratara de un bodegón, no es más que la representación de unas manzanas sobre una mesa de madera. No hay composición, pero sí encontramos esa característica trasgresión de las normas académicas que define tan bien a Cézanne.

3. Las Grandes Bañistas (1895 - 1905)

'Las Grandes Bañistas' se constituye como el cuadro más grande de todos los que pintó Cézanne. Fue producido durante la última etapa de su vida y tardó un total de siete años en terminarlo, aunque algunos críticos consideran que realmente está inacabado. En él podemos apreciar un conjunto de bañistas desnudas dispuestas bajo un conjunto de árboles a modo de bóveda. Es además considerado un cuadro precursor del cubismo.

4. Montaña Sainte-Victorie (1895)

La montaña Sainte-Victorie fue la protagonista de algunas de las más importantes pinturas de Cézanne. Entre las que la representan, podemos contar más de una treintena. En cada una de ellas el pintor cambiaba algún pequeño detalle, aunque en ocasiones estos cambios se hacían más obvios y consistentes. La crítica considera que cada una de estas representaciones hace referencia a un estado de ánimo diferente. Son pinturas por lo general muy geométricas, que prescinden de los elementos más superficiales de la escena.

5. El bosque (1902 - 1904)

Se desconoce cuál es el lugar representado en el cuadro, aunque es probable que se trate de la entrada a la finca Château Noir, un lugar que Cézanne representaba habitualmente. Destaca de esta composición la utilización simétrica de colores cálidos y fríos: mientras los primeros se localizan fundamentalmente en el centro de la pintura, los colores más fríos se disponen en los bordes.

6. Cortina, Jarra y Frutero (1894)

Encontramos representado un mantel blanco dispuesto sobre una mesa. Sobre el mismo aparecen diferentes piezas de fruta. También se observa un cántaro y una cortina. Lo más peculiar de esta obra es la falta de norma en la iluminación de la composición. Parece que el pintor hubiera decidido aleatoriamente donde colocar las pocas sombras que aparecen. Es una perfecta representación de su etapa impresionista.

7. Pirámide de Calaveras (1901)

En esta obra se puede apreciar la preocupación de Cézanne por uno de los temas más recurrentes en el arte, pero también en otras manifestaciones culturales como la filosofía o la poesía: la muerte. Con ella el autor pretende ponernos en frente el manido tópico del tempus fugit: la vida se pasa, es fugaz, y termina. Lo único certero es la muerte.

8. Chauteau Noir (1904)

Chateau Noir es un castillo neogótico francés que fue representado en multitud de ocasiones por el autor. Curiosamente, el lugar elegido habitualmente para representarlo era la montaña Sainte-Victoire, que, como se ha mencionado anteriormente, también fue protagonista de multitud de sus obras.

9. Árboles y casas (1886)

Cézanne siempre sintió gran inspiración en la observación de casas abandonadas, que formaban parte del paisaje habitual de la Provenza de su época. La protagonista de este cuadro no es solo la disposición casi regular de los árboles, sino esa gran grieta que atraviesa la fachada y que se convierte en protagonista de un cuadro de colores cálidos.

10. Los jugadores de cartas (1892)

Aunque el más conocido de estos cuadros representa a dos jugadores sentados frente a frente, 'Los jugadores de cartas' es en realidad una serie de cinco cuadros que versan sobre el recurrente tema de la partida de cartas. Esta serie es una de las más famosas del autor, debido fundamentalmente al hecho de que en el año 2012 uno de los cinco cuadros se convirtió en el cuadro más caro de la historia, comprado por la familia real de Catar por 250 millones de dólares.

11. Autorretrato (1800)

Era algo habitual en Cézanne pintarse a sí mismo. El Autorretrato que ahora los ocupa representa al autor con aproximadamente cuarenta años. No cuida su apariencia ni pretende dejar una imponente imagen para el futuro, más bien se auto examina y se representa con unas formas muy marcadas.

12. Mesa de cocina (1890)

En Mesa de cocina, Paul Cézanne emplea todo su potencial artístico para representar una mesa cubierta por un mantel blanco sobre la que se sientan multitud de coloridas piezas de fruta. De nuevo observamos ese conocido contraste entre los colores fríos, posicionados alrededor de la escena protagonista, llena de colores cálidos.

Durante nuestro viaje a la provincia francesa este otoño, conoceremos el estudio de arte de Paul Cezanne dentro de nuestros destinos. Para conocer más y animarte a ir con nosotros, ¡ingresa aquí y descúbrelo!

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