Ejemplo de arte para ver en viaje cultural a Córdoba

Viajar a la Córdoba del Califato

Viajar a la Córdoba del Califato

La ciudad califal de Madinat Al Zahar y la gran Mezquita Aljama de Córdoba.

Córdoba, declarada por la UNESCO ciudad Patrimonio de la Humanidad, guarda múltiples relatos de su larga historia, entre sus calles, puentes, murallas y plazuelas: Córdoba romana, judía, musulmana, cristiana o la Córdoba contemporánea.
Pero quizá de todos los periodos de su historia es el siglo X el más relevante de todo su legado artístico. En nuestro itinerario, nos vamos a concentrar en este periodo.

El Conjunto Arqueológico de Madinat Al Zahra.
Es un testimonio de una época clave en la interpretación de la Europa medieval.
Desde el año 936 estas estructuras arquitectónicas revelan la existencia de una espléndida ciudad-palacio construida en el siglo X durante el periodo de los Califas de Córdoba. Entonces el estado islámico más importante de Occidente. La ciudad de Madinat Al Zahra es comparable por su importancia histórica y artística a otras ciudades míticas del periodo medieval, como Bagdad, Damasco o El Cairo.

Fue la sede de los califas cordobeses Al Hakan II y Hisham II, quienes durante 75 años de construcción convirtieron esta ciudad de nueva planta en la capital de un Califato que llenó la Edad Media de crónicas sobre su sofisticado atractivo.
Sus ruinas, hoy recompuestas por un largo trabajo arqueológico, conservan la capacidad de evocar los momentos de esplendor del Califato cordobés. Una visita detallada al Parque Arqueológico de Madinat Al Zahra nos permitirá acercarnos a las ceremonias y el boato que operaban en este artefacto arquitectónico, de la vida privada de sus habitantes, de la vida diplomática,  de la defensa y la seguridad, de su vida comercial, conocer el carácter aúlico de esta ciudad y el sentido del poder desarrollado por los califas cordobeses.

Por su parte, la gran Mezquita Aljama de Córdoba es el genio que custodia la historia medieval de la ciudad de Córdoba y de su mayor esplendor entre los siglos VIII y XI. En este periodo Córdoba fue una de las capitales europeas del Mediterráneo. Su mezquita aljama, su mezquita mayor, siempre estuvo a la altura de la ciudad y fue creciendo hasta convertirse en uno de los ejemplos artísticos más notables  de la arquitectura religiosa islámica de su historia. Y esto es mucho decir.
Su importancia artística está a la altura de las grandes mezquitas como la mezquita del viernes de Isfahán, la mezquita de Damasco, la mezquita de Samarra en la proximidades de Bagdad, la mezquita del Ibn Tulum en El Cairo, o la Cúpula de La Roca de Jerusalén.
Además, su legado estético está presente en toda la Edad Media en la Península Ibérica ya sea entre los territorios cristianos y musulmanes.

El tiempo nos ha permitido disfrutar de este edificio que todavía conserva una parte muy notable de su primitiva estructura arquitectónica y decorativa, a pesar de las intervenciones. La mezquita, edificio único, nos brinda la posibilidad de conocer de un modo  más cercano en qué consistía la vida social en la Córdoba de los califas. Su sentido de la religión, de la comunidad, de la seguridad, de la dinastía, etc. Su arquitectura y decoración, en algunos tramos exuberante, es un magnífico reflejo de la evolución de la mezquita hipóstila - de sala de columnas -  en el Mediterráneo, que tiene otros ejemplos destacados en la Mezquita de Damasco y la Mezquita de Kairouan en Túnez. Su estudio y conocimiento aclara muchas cuestiones de la influencia de la cultura andalusí en la cultura europea medieval.

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