Nuestra experiencia en Rávena

Nuestra experiencia en Rávena

Viajando a Rávena, Bolonia y Parma

Desde el 27 de febrero hasta el 2 de marzo estuvimos conociendo Ravenna y sus alrededores. Con este viaje hemos podido volver al pasado y comprender lo que significó el Imperio Bizantino para la Historia del Arte, admirando los apabullantes mosaicos que se conservan en la ciudad de Ravenna de esta época, gracias a su importancia como centro político, administrativo, comercial y cultural.

Llegamos a Bolonia, donde tuvimos un primer contacto con esta ciudad universitaria gracias a una visita guiada. Arrancamos el día siguiente poniendo rumbo a la ciudad de Ravenna, a una hora de camino en la región de la Emilia-Romaña y con 8 monumentos declarados patrimonio de la humanidad por la UNESCO. Allí, pudimos disfrutar de su arquitectura paleocristiana y de los conjuntos de mosaicos más importantes del mundo en la Basílica de San Vital, el Mausoleo de Gala Placidia y el Baptisterio de los Ortodoxos.

Decidimos recuperarnos de la resaca artística con más arte, pasando el día siguiente en la monumental ciudad de Parma, que al abrigo de la familia Farnesio tuvo su mayor momento de esplendor en los siglos XVI y XVII. Su Piazza del Duomo da buena cuenta de ellos con algunos edificios de esta época. Aunque su catedral y su baptisterio son de estilo románico. En la catedral pudimos disfrutar de los frescos de la Asunción de la Virgen de Correggio.

Nos despedimos de la región pasando el último día en Bolonia, terminando de conocerla.

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